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A la provincia de Palencia
no se la relaciona habitualmente con la Montaña. Sin embargo en la
comarca natural de la Montaña Palentina se encuentran las máximas
elevaciones de toda la Cordillera Cantábrica (si excluimos el macizo
de los Picos de Europa): Peña Prieta (2.538 m), Curavacas (2.500 m)
y Espigüete (2.450m).
Las aguas recogidas por estas
montañas dan origen al nacimiento de los dos ríos cuyos valles
discurren paralelos hacia el sur de la provincia: El Pisuerga, al
este, y el Carrión, al oeste.
El paisaje se caracteriza por
lo abrupto del relieve, con pendientes elevadas y valles profundos,
algunos de ellos ocupados por embalses que abastecen de agua a las
poblaciones y regadíos de las ricas vegas
palentinas.
En cuanto a la
vegetación hay que destacar los bosques de hayas y robles que ocupan
extensas zonas en las laderas de las montañas, destacando, entre los
hayedos, el de Piedrasluengas en el límite con Cantabria, y entre
los robledales el de Corcos, en Guardo. También existen algunos
pinares de repoblación. Son reseñables, como particularidades dentro
de la vegetación arbórea de la comarca, el pinar natural de Peña
Mayor, el sabinar de Peña Lampa y la tejera de Tosande. Grandes
áreas están ocupadas por una vegetación arbustiva de matorrales:
brezales y escobonales. Hay que destacar la abundancia de herbáceas
y plantas silvestre: la genciana mayor, el acónito, la siempreviva,
lirios, peonías y orquídeas silvestres. Abundan los pastos en los
valles y los puertos de montaña, base de la ganadería extensiva de
vacas y ovejas, productora de unas carnes de excelente calidad para
el consumo.
En el aislamiento de estos
valles encuentran alimento y cobijo los últimos ejemplares de Osos
Pardos de la Cordillera Cantábrica. La abundancia de especies
cinegéticas fue el motivo de que en una parte importante de la zona
fuese creada la Reserva Nacional de Caza de Fuentes Carrionas.
Abunda sobre todo el jabalí, ciervos y corzos. Entre la fauna
también podemos encontrar al rebeco, el lobo, la nutria, el gato
montés y la marta. Entre las aves, cabe destacar la presencia en los
bosques caducifólios del pico mediano, en las zonas de alta montaña
el pechiazul y el treparriscos. El águila real y el buitre leonado
anidan en los riscos y cantiles de las peñas.
Los pequeños pueblos de la
Montaña Palentina enclavados en valles y parajes recónditos,
conservan aún el encanto de su arquitectura popular y sus costumbres
y tradiciones
La Junta de Castilla y León
consciente de los valores naturales que encierra, ha incluido a la
Montaña Palentina en la Red de Espacios Naturales de Castilla y
León, como Parque Natural de Fuentes Carrionas y Fuentelcobre.
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